De vuelta de mi viaje a Cuba me quedo impactada por toda su diversidad cultural que abarca desde la música, política, arte, fauna, flora y religión...
Recorriendo las calles de La Habana, tengo la impresión de sumergirme en una película del pasado, casas viejas, coches americanos y edificios pintados de colores fuertes inundan de color esta ciudad aparentemente vieja pero con mucha historia.
Sus habitantes viven con un calor que ronda siempre los 32 grados y una cálida humedad.
Para refrescarse utilizan abanicos colorados y beben a lo largo del Malecón un buena copa de ron en las noches calurosas.
Diferentes pintores y artistas reconocidos cubanos forman parte de un abanico enorme de diversidad artística.
Cito una hermosa frase sobre abanicos de la poetisa cubana Dulce María
Loynaz: “El abanico no es un accesorio, sino un todo perfecto, una obra
de arte en miniatura y como tal hay que respetarla”.
Durante el viaje llegué a la conclusión de que éstos fueron traídos a Cuba tras la
colonización española, pasando a ser un artículo mayoritariamente
utilizado por las féminas en los bailes de salón y en las tertulias;
aunque paralelamente también se iba convirtiendo en una instrumento muy
demandado por las mayorías pobres; y ya en el siglo XX era un objeto de
gran uso llega a casi todas las familias. todas las familias.
Tanto en Cuba como en
otros países donde fue ampliamente utilizado, el abanico es también,
incluso en la actualidad, un complemento en la indumentaria de moda, en
tanto su uso motivó las más disímiles manipulaciones —sobre todo en
espectáculos teatrales.
Volvamos a los pintores cubanos...
Diferentes artistas cubanos como: Wifredo Lam, Luis Martínez Pedro, René Portocarrero, Mariano Rodríguez,
Cundo Bermúdez, Tony López, Roberto Estopiñán, Servando Cabrera Moreno,
Adigio Benítez, Elsa Mora, José Luis Fariña, Li
Domínguez Fong, César Santos forman parte de este abanico artístico variado.
De este quiero destacar Wilfredo Lam, fue hijo de padre chino y madre con mestizaje africano, indio y
europeo. En 1916 su familia se mudó a
La Habana, donde realizó estudios en la Escuela de
Bellas Artes. A principios de los años veinte realizó una primera exposición de
sus trabajos iniciales en el Salón de la Asociación de Pintores y Escultores en
la Habana. En 1923, Lam se trasladó a
Madrid, donde estudió en el taller de
Fernando Álvarez de
Sotomayor, director del
Museo del Prado y reconocido por haber sido
maestro de
Salvador
Dalí.
A comienzos de los treinta, la influencia
surrealista era evidente en los trabajos de Lam así
como la de
Henri
Matisse, así como también posiblemente de
Joaquín
Torres-García. En 1936, al visitar una exposición de
Pablo Picasso se sintió
fuertemente atraído hacia él tanto artística como políticamente. En 1938, se fue
a vivir a
París, donde el propio
Picasso lo tomó bajo su tutela y alimentó su interés por el arte
africano y máscaras primitivistas. En ese mismo
año, viajó a
México donde
permaneció con
Frida Kahlo y
Diego Rivera.
La variada herencia multicultural de Lam así como su relación con la
Santería, se manifiesta
extensamente en la obra del artista. Lam murió en París el
11 de septiembre de
1982. Está enterrado en su ciudad natal.
¿Conocéis algún otro artista, pintor, escultor cubano? :)